Monday, December 18, 2006

Palabras del Delegado Zero en Xilitla

Compañeros, compañeras, buenas tardes, buenas noches ya.
Pues agradecer a… ahora sí que a los cristianos que ven para abajo y caminan abajo, que nos hayan hecho el paro de recibirnos aquí, de la comunidad eclesial. Sabemos que así como hay dos Méxicos, el México de arriba y el de abajo, también hay dos iglesias: la de arriba, la de las autoridades eclesiales y la de los párrocos y las hermanas que están con los de abajo.
El día de hoy, con este evento —como explicó el compañero— termina la primera etapa de la Otra Campaña. Ahora sí que recorrimos todos los rincones de nuestro país, los 32 estados, más dos estados que debieran ser estados y no son estados, que es: la Comarca Lagunera y la Huasteca.
Que tienen encimados otros estados, pero sus problemas, su forma de vida, su cultura, todo eso es como si fuera un estado. Y damos cumplimiento así a algo que decíamos en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que decíamos ahí “de cómo íbamos a hacer esto”. Dice:
“En México, vamos a caminar por todo el país por las ruinas que ha dejado la guerra neoliberal y por las resistencias que atrincheradas en él florecen. Vamos a buscar y a encontrar a alguien que quiera a estos suelos y a estos cielos siquiera tanto como nosotros. Vamos a buscar desde La Realidad hasta Tijuana a quien quiera organizarse, luchar, construir acaso la última esperanza de que esta nación, que lleva andando al menos desde el tiempo en que un águila se posó sobre un nopal para devorar una serpiente, porque esa patria no muera”.
Y el día de hoy, y precisamente aquí en una comunidad indígena, empieza… —perdón— termina lo que empezó en una comunidad indígena también ligada a la lucha de las comunidades creyentes que están luchando y organizándose abajo. Y precisamente en la zona —casi como Chiapas— más pobre de este país.
Aunque hay lugares poblados, determinados puntos donde hay mucha pobreza. En toda la Huasteca —lo hemos visto— es una zona muy pobre y es una zona indígena. Y aquí en Xilitla —como nos dijeron— es el 80 por ciento de la población es indígena. Y nuestra lucha nace de comunidades indígenas, de las comunidades chiapanecas.
Y precisamente frente a ustedes, indígenas, quiero agradecerle a estos compañeros que vienen de varios estados de la República y de varios países del mundo, que les decimos los medios alternativos. Son los que han andado, algunos de ellos ya recorrieron de por sí todos los lugares, a algunos les faltó unas partes o luego se incorporaron. Pero su trabajo ha sido escuchar —junto con nosotros— la palabra, y hacer que otros la escuchen también. Y no sólo que la escuchen, sino que la vean.
A veces han maldormido, a veces han malcomido, muchas veces se han peleado entre ellos, porque se llevan mucho tiempo pues en el mismo autobús o en el mismo lugar. Pero son buenos compañeros y compañeras. Ellos podían, y ellas, podían estar en otro lado ahorita. Podían estar en un hotel, o en las vacaciones en la playa, o en otro país, o estudiando en su escuela, o trabajando en donde trabajan de por sí.
Y ellos eligieron, escogieron, escucharlos a ustedes y como a ustedes a millones de mexicanos en todo el país ¿no? Y yo quería agradecerles pues, a nombre de los que fuimos escuchados en estos… en los 32, en los 34 estados de la República que recorrimos, pues que nos hayan escuchado y que hayan llevado, y que sigan llevando nuestra voz y nuestras imágenes pues, para que otros como nosotros nos conozcan en todo el país.
También ha habido compañeros y compañeras que han estado en el equipo de apoyo de la Comisión Sexta. Son los que se turnan para ayudarnos en la manejada, para ordenar los papeles que se reciben, todo eso. Y se fueron turnando en varios lados, y ellos especialmente, pues ahora sí que si los otros malcomían, estos no comían; si los otros maldormían, estos no dormían. Y son cosas que no se ven, pero que yo les reconozco a los compañeros, ellos saben. A veces estuvieron un buen tanto, a veces poco tiempo. Les agradezco esto.
Y a tres organizaciones políticas, que desde hace más de un año dijeron que le entraban con todo a la Otra Campaña. Es gente que tiene trabajo en varios estados de la República, y que el día de hoy están con nosotros y junto con nosotros terminan el recorrido, este primer recorrido por la República mexicana.
Es el Partido de los Comunistas, el Frente Popular Francisco Villa Independiente UNOPI y la Unidad Obrera y Socialista, Unios. Esos compañeros también nuestras gracias. Y también a los compañeros del Congreso Nacional Indígena, que aunque no estuvieron en todo el recorrido pues han estado en varias partes. Sobre todo cuando hemos hablado con compañeros de pueblos indios.
Recorrimos todo el país y hablamos con todos los pueblos indígenas, que algunos ni siquiera sus gobernantes sabían que existían, y algunos ni siquiera nosotros sabíamos que existían. Es hasta que los vimos, nos hablamos y nos contaron su historia, supimos que se estaban ahí todavía resistiendo. A veces muy pocos, a veces muchos, pero siempre conservando el orgullo de su cultura, de su raíz indígena. Y siempre conservando esta rebeldía, que es la que nos hace no dejarnos pues, no bajar la cabeza, no rendirnos.
Yo quería agradecerles a ustedes las palabras y quería decirles en una reunión privada otras cosas. Yo quisiera que pasaran… Creo que ya llegaron los muchachos de la… son los bailadores ¿sí? Entonces que sea el acto éste donde van a hablar… a bailar, perdón, los compañeros jóvenes. Y luego que se retiraran los de medios alternativos para hablar yo en privado con ustedes.
Pero yo quiero que termine esta primera parte con la voz del compañero que habló de El Sabino, que es la zona más marginal de la zona más marginada de la Huasteca. Que no quiso leer su texto, pero yo encontré dos frases que definen mucho lo que queremos en la Otra Campaña.
—Entonces, te pido permiso para leerlo compa.
“El Sabino somos un ejido muy retirado del municipio de Xilitla. Fue fundado, según la historia, en 1920. Al 1929-1930, cuando éste se recibió la carpeta básica del ejido, eran en este tiempo 100 por ciento indígenas. Y ahora salió un 15 por ciento indígena. —¿Es así?—.
“Lo más triste es que los que estaban del lado del poder tomaron más tierras que los demás ejidatarios y empezó el desorden. Una parte es del ejido, según pertenece a propietario: el señor Adauto —¿Mar?— Adauto Mar. Otra parte la tomaron los ejidatarios como terreno comunal, que según compraron. Pero en el plano del ejido dice: terrenos vecinales del ejido. Pero no es el legítimo plano, es otro que ellos mismos solicitaron.
“Estamos re mal en este ejido en cuestión agraria, y ahora del gobierno éste desde Salinas, que fue el que empezó con el programa Procede, estamos peor los indígenas. Porque cada día que pasa vemos que los gobiernos y los poderosos quieren acabarnos y quitarnos las parcelas con sus sucias leyes.
“Que los diputados federales y senadores aprovechan con las nuevas leyes: le cerraron el paso, el derecho a los indígenas. Y arreglaron las propiedades que estaban siendo afectadas, para formar nuevos centros de población. Ya que es un derecho que tenemos, aunque seamos los más últimos.
—Fíjense lo que dice— “Los gobiernos nunca se han tomado la molestia de revisar cómo está nuestro suelo mexicano: cómo están los ejidos y comunidades y propietarios.
—Que es lo que hizo la Otra Campaña: revisar cómo está el suelo mexicano—.
“No han pensado hasta cuándo pueden tener cada mexicano, si es que piensan en sus palabras que dicen, solidaridad, y en la verdadera democracia. No ha verificado si están bien, no han pensado cómo sacar adelante los ejidos y comunidades. Solamente en tiempo de elecciones se acuerdan de estos pueblos.
“Somos también una comunidad desprotegida, donde se cometen crímenes, robos, asaltos en las casas y en los caminos reales. Y el gobierno no hace caso de todo esto que pasa. Ya solicitamos soldados y policías y no hemos sido escuchados. Todos los grupos de policías actúan de acuerdo con el delincuente. Aunque haya evidencias de los crímenes no tratan de descubrir al criminal.
“Estamos marginados en salud, no hay médicos. Los maestros no trabajan bien. Tenemos un mal camino. El gobierno de Salinas lo informó pavimentado con un puente en el río Tancuilín, y no hay tal camino. No hacen caso a nuestras necesidades. Que porque no somos indígenas.
“Queremos decirles que no hablamos el náhuatl. Pero somos indígenas 100 por ciento. No hablamos nuestro idioma, porque los mismos gobiernos prefieren enseñar inglés en los planteles educativos y no nuestra lengua materna”.
Para los pueblos indios que estamos en la Otra Campaña esta carta del compañero sintetiza muy bien lo que pensamos. Atacan nuestra cultura y quieren meter una cultura extranjera. Y nunca los gobiernos se toman la molestia de ir a vernos ahí donde estamos, donde tenemos nuestras necesidades.
Entonces nosotros terminamos esta primera etapa con estas palabras de este compañero indígena, aquí de la zona de Xilitla. Y nuestra participación en la Otra Campaña en esta primera etapa.
Ahora sí, pásenle compañeros, compañeras.

Monday, December 04, 2006

Comienza La Otra Campaña

Xilitla, SLP. 29 de noviembre. Pese a su excéntrica fama mágica como rincón del aristócrata surrealista Edward James, Xilitla es, junto con Aquismón, uno de los municipios más marginados de la Huasteca y de la República. Sus caciques son tan ineptos que ni palacio municipal tiene la localidad. En la plaza central, el gobierno adquiere la forma de un buzón para que "la ciudadanía se exprese". La cabecera es una pequeña ciudad comercial controlada por las familias mestizas que también administran (y vaya que lo hacen) "ese veneno, esa epidemia" que las mujeres nahuas deploran aquí, al igual que en toda la Huasteca: el alcohol.
"No tenemos gobierno. No tenemos autoridad", dice un indígena al delegado Zero. Aquí, es evidente, manda la corrupción galopante del PAN y del PRI. La simulación. Ninguna comunidad tiene caminos pavimentados. Un médico que acude a la reunión atribuye a la educación "un atraso de 40 años". Un ejidatario de El Sabino expresa: "El gobierno es una mentira. Las leyes no existen". La realidad es demoledora: criminales que evaden tranquilamente la justicia, programas de "ayuda" gubernamental que existen en los anuncios de la televisión o son limosnas condicionadas, tasas de migración juvenil cercanas a 80 por ciento. Un lugar donde el alcohol es utilizado literalmente como un arma para limitar y embrutecer a los hombres, los servicios de salud son poco menos que basura y la violencia contra mujeres y niños constituye un "sistema" de los poderosos. Humillación, inhumanidad, virtual esclavitud: bienvenidos al México del siglo XXI, al San Luis Potosí de Acción Nacional.
Con un encuentro indígena pleno de intensos testimonios y declaraciones de hartazgo ante los abusos del gobierno y los caciques, el subcomandante Marcos concluyó en Xilitla la primera etapa del proceso de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona; lo hizo en un territorio indígena aún más abandonado que las montañas chiapanecas donde arrancó el recorrido por todo el país hace 11 meses. Esta mañana emprendió su retorno a la ciudad de México.
"Los indios queremos un gobierno que piense en los mexicanos, que no se adueñe ni se aproveche de lo que hay y que es de todos. Los indios tenemos que esperar que pronto tengamos un nuevo Zapata, un nuevo Villa, y que nos levantemos de estar caídos. Con los impuestos el gobierno se ha apropiado de las tierras para la renta a los extranjeros, y maneja millones de dólares", dice don Javier, quien demanda un nuevo tipo de gobierno federal, estatal y municipal. "La pobreza viene toda de ellos".
Otro campesino dice: "Nosotros aquí en la sierra, los indios. Y los grandes ganaderos allá en lo bueno". Don José, de Rincón de Zacatapa, expresa su desencanto: "Nos hemos estancado todos estos años. Nos sentimos marginados porque no tenemos atención más que cuando nos necesitan para escalar sus puestos los dirigentes". Un anciano lo pone así: "Somos la escalera que ellos usan".
Un hombre del ejido Tierra Blanca declara: "No hay justicia, ni libertad, ni transparencia. Queremos unirnos a ustedes de la otra campaña para ganar la libertad". Aarón, comisariado ejidal de Petatillo, dice que al gobierno "le falta credibilidad, sólo nos toma el pelo", y de la Secretaría de Agricultura dice: "No se llama Sagarpa, es 'Sagarpía'".
Una mujer de Poxtla confiesa: "Tengo mucho que decir, pero tengo miedo". Como las de El Sabino, corre el riesgo de no recibir sus ¡300 pesotes! del programa Oportunidades por venir a la reunión de la otra campaña. "Nos amenazaron mucho. Por eso no vinieron más mujeres que iban a venir". (Lo poquísimo que les llega a los más pequeños, los olvidados de la Huasteca, todavía se los regatean los torturadores institucionales).
Las condiciones de vida, y de lucha, se han deteriorado. En los años 80 había más de 20 cooperativas; las políticas oficiales las desmantelaron. Y si bien actualmente hay unas 40 organizaciones en la Huasteca, todas están controladas por los partidos políticos y sirven para "el miedo, la opresión y la utilización", expresa otro indígena. En Xilitla menos de 20 por ciento de la población no es indígena, pero lo domina todo.
El alcohol, que una mujer tras otra denuncian como una plaga que "destruye las familias, atrapa a nuestros papás, hermanos, esposos, hijos", es cosa de los mestizos. (El gobierno además apoya y protege a los que venden las bebidas, como si fueran parte del sistema político. En cierto modo lo son). Y una muchacha señala: "ni siquiera ya cerveza, puro aguardiente del más malo". Una mujer de Plan de Flores relata cómo el juez del pueblo es quien vende el alcohol y organiza en su casa "reuniones" de juego para quedarse con el dinero de los indígenas. Otra más denuncia que si las mujeres del municipio se intentan organizar para cualquier cosa, las vigilan, amenazan y agreden.
Debajo de tanto sufrimiento e inconformidad perviven certidumbres. "Los indígenas somos los dueños del país", dice un hombre que se describe "de la tercera edad". Otro, que se considera de izquierda, apunta: "El sub nos ha escuchado las quejas de nuestra dolencia, pero también tenemos aciertos, y sobre todo, tenemos una fuerza que pareciera que no conocemos".

Hermann Bellinghausen, la Jornada











Reunion de adherentes

Wednesday, September 06, 2006

Tuesday, September 05, 2006

Sr. Durito de La Lacandona

Montañas del Sureste Mexicano

Sr. Durito:

Tomo la pluma para contarle que aquí en nuestra tierra hay temporales y se inundan los ríos y se quiebra la hierba. Pero no se crea, muchas ramas de árbol se fueron también al suelo. Si pudiera ver usted la devastación. Ayer se cayó una rama de uno de esos árboles sobre la hierba donde vivíamos y se inundó.Así es que lo pensamos, lo discutimos y lo hablamos TODAS y TODOS los insectos e insectas de la comunidad y decidimos que necesitábamos cambiarnos. Así es que nos empezamos a mudar a un árbol. Fíjese que ya cuando pusimos mas atención nos pudimos dar cuenta que la lluvia era de lagrimas, sí, y es que una pequeña niña de estas tierras estaba muy triste llorando.Así es que nos acercamos por una ramita hasta su oído y le preguntamos porqué estaba tan afligida. Ella nos contó que la milpa de su papá se había llenado de agua cuando uno de los ríos que cruzan cerca de aquí estaba crecido debido a las lluvias allá en lo mas alto de las montañas. Así es que al ver la niña que nosotros también estábamos por las mismas se dio cuenta de que hay veces que pensamos que la estamos pasando muy mal y no nos damos cuenta de que los demás también están pasando las mismas penas.Así es que nosotros animamos a la niña y ella nos ayudó a cambiarnos mas rápido al árbol que seria desde hoy nuestro lugar de residencia.Yo estoy muy contenta y puedo sonreír debido a que ya hay luz en nuestro pueblo. Y es que desde que nos cambiamos de casa (digo, de árbol) han dejado de mojarse nuestra hojitas porque este árbol está muy en alto y le llegan mas directo los rayos del sol.
Me despido después de haberle contado mi alegría.
AtentamenteA nombre de toda la comunidad

La Catarina

(espero que sus cartas me las envíe a la nueva dirección)
La Ceiba, huequito 7 Sierra Huasteca

* Basado en un escrito de una niña de las comunidades de Xilitla

¿A què viene el Subcomandante Marcos?

Hace unos días nos contó Eulogio que unas gentes de su comunidad en Xilitla le preguntaron a qué venia el Subcomandante Marcos a la Huasteca, que qué beneficios trae eso. Que si no es que viene a hacer más guerra.Y entonces Eulogio les dijo que el Sub Marcos no viene a levantar al pueblo en armas sino mas bien a abrirle los ojos a la gente, de ahí lo vean las compañeras y compañeros qué rumbo les conviene tomar.

O sea tomar el destino del país en nuestras manos para engrandecerlo y hacerlo mejor para todas y todos.

Ahora el arma es la palabra.
Esa arma y palabra que todas y todos tenemos pero que hasta ahora no se a escuchado la explosión. Por eso lo que viene diciendo el Sub, algunos lo entienden de una manera y otros de otra. Por eso ahora que el Sub va a estar entre nosotros viene a que construyamos un lugar en donde todas y todos podremos hablar para que entendamos mejor lo que se quiere hacer.Un lugar donde se va a escuchar la palabra. Entonces viene a que construyamos una sociedad meramente de izquierda, que sea una sociedad igualitaria, que respete a la naturaleza, pero sobre todo, una sociedad que tenga un proceso de transformación espiritual.En esa nueva sociedad la gente no busca el poder, sino construir desde abajo y para ello se requiere que los esfuerzos organizativos vayan encaminados a escuchar todas las voces diversas.Y por eso la estructura organizativa que se quiere construir debe ser una organización horizontal (asamblea, horizontal y por consenso) o sea tener asambleas rotativas. Pero sobre todo que esa nueva organización esté formada por las diferencias. O sea en pocas palabras esta organizaron es un lugar en donde los diferentes se encuentran. En donde hay mujeres, donde también los niños y niñas cuentan y en donde la palabra de los mayores es respetada.O sea que se trata de organizar centros de difusión teórico-filosófico para llegar a una unidad y poder construir la utopía de una vida mejor.

En las montañas de la utopía, en la Sierra Huasteca
Mayo del 2006



Mediante volantes y Posters se ha difundido la visita de la Comision Sexta en La Otra Xilitla


Radio Caracol, radio comunitaria que desde hace tiempo a tratado de difundir la cultura de la region de Xilitla.






Las comunidades han tratado de implementar proyectos sustentables como la produccion de barro block, estufas "Lorena" y grabacion de la musica ceremonial con la colaboracion de personas de otras tierras...